Desde que te levantas hasta que te acuestas llevas a cabo un sinnúmero de actividades, pero en todas; ya sea en casa, en el colegio, en el parque, en calle, con tus amigos o familia... Existen comportamientos que puedes cambiar o mejorar para cuidar el medio ambiente.

El plástico representa uno de los mayores peligros para el medio ambiente, dado que tarda cientos de años en degradarse. Observa a tu alrededor, enseguida puedes notar que existen muchos objetos de plásticos. Este es un material que está tan presente en nuestras vidas que parecería imposible vivir sin él, sin embargo si hacemos un poco de esfuerzo y somos consciente, sí podemos reducir de forma considerable el número de objetos plásticos que nos rodean.

Estos desechos son un problema ambiental realmente urgente, que se puede solucionar si todos hacemos cambios importantes en nuestro estilo de vida. En este artículo te damos algunos consejos para minimizar su uso y cuidar el Medio Ambiente:

Evita los peores plásticos:

En el fondo de cualquier contenedor de plástico se puede encontrar un número entre el uno y el siete dentro de un triángulo de flechas.

 

Los peores son:

  • Cloluro de polivinilo o PVC (número 3)- un plástico muy tóxico que contiene aditivos peligrosos. Se usa en las envolturas plásticas, en algunas botellas apretables, en frascos de mantequilla de cacahuate y en juguetes infantiles.
  • Poliestireno (número 6)- el estireno, componente de este plástico, es una toxina que afecta al cerebro y el sistema nervioso. Se usa en el poliestireno expandido (unicel o hielo seco), así como en platos y cubiertos desechables.
  • Policarbonato (número 7)- contiene bisfenol A (BPA), que ha sido ligado a diversos problemas de salud. Se encuentra en botellas de bebidas para hacer ejercicio, contenedores de cátsup y jugo, etc.

 

Usa contenedores no plásticos:

 

 

Lleva siempre contigo una botella para rellenar de agua, empaca tu comida en recipientes de vidrio, acero, metal, tela o madera. Lleva también bolsas y contenedores reutilizables al mercado y pide que ahí los rellenen cuando compres productos por peso a granel.

 

Nunca compres botellas de plástico:

 

Si vives en un lugar con agua potable de calidad, comprar botellas es absurdo. Además de resultar mucho más caro, su producción resulta en un desperdicio de recursos y también genera una gran cantidad de desechos plásticos que muchas veces no son reciclados y terminan en los vertederos.

 

Compra a granel:

 

Mientras más productos puedas comprar a granel más ahorrarás en empaque. Esta mentalidad poco a poco está llegando a los supermercados y es muy importante porque ahorra costos y también genera menos basura. Busca productos que no tengan ningún tipo de empaque plástico.

 

Evita la comida preparada:

 

Los alimentos congelados precocidos son algunos de los principales culpables de desechos ya que con frecuencia no solo incluyen empaques plásticos sino también cartón, que a su vez está cubierto de plástico. Tendrás que eliminar este hábito si realmente quieres reducir tu consumo de plástico. ¡La buena noticia es que el cambio también será bueno para tu salud!

 

Evita las sartenes antiadherentes:

 

Las superficies de este tipo, como el Teflón, pueden liberar perfluorocarbonos. Mejor utiliza sartenes de hierro fundido, cobre o acero inoxidable, que funcionan igual de bien si se les da el trato correcto.

 

Haz tus propios condimentos

 

Productos como la salsa, la mermelada, la mayonesa y la mostaza son fáciles de hacer en casa una vez que se aprende cómo y pueden guardarse en frascos de cristal cerrados al vacío, conservándose casi todo el año. Si le dedicas todo un fin de semana al proyecto, podrás olvidarte de esta tarea por muchos meses. ¡Además de ahorrar mucho dinero!

 

Convierte al vinagre y al bicarbonato de sodio en tus amigos:

 

baking soda with white vinegar

El bicarbonato de sodio se empaca en grandes cajas de cartón y el vinagre puede conseguirse empacado en vidrio. Estos dos productos pueden usarse para limpiar y desinfectar la casa, lavar platos, como desodorante e incluso como champú, ahorrando así mucho dinero y también prescindiendo de decenas de botellas plásticas.

 

No limpies con fibras plásticas:

 

Evita las fibras y esponjas de limpieza hechas de plástico, reemplazándolas por paños de tela, productos de cobre o cepillos hechos a base de coco. Para limpiar tu rostro usa pañuelos y toallas de algodón.

 

Saca los plásticos de tu rutina de lavado de ropa:

 

 

Evita los detergentes comunes, que suelen ser empacados en jarras o cajas de plástico, y elige en su lugar escamas o tiras de jabón. Para tu baño diario, rechaza el jabón líquido a favor de las barras.

 

 

 

⇒ Con información de Stbdeacero, Un.org y La Bioguía

 

 

 

Denisse Espinoza

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza