Un estudio de investigación ha revelado un factor causante de cáncer de mama que puede aumentar 100 veces el riesgo de contraer esta enfermedad: usar sostén durante más de 12 horas al día.

Este es un hallazgo asombroso de Sydney Ross Singer, un experto en medicina aplicada a la antropología quien, junto con sus asistente científica (su esposa, Soma Grismaijer), escribió Dressed to Kill: The Link between Breast Cancer and Bras que en español se traduce (el vínculo entre el cáncer de mama y los sostenes).

Singer y Grismaijer entrevistaron a más de 2.000 mujeres con cáncer de mama, haciéndoles una serie de preguntas sobre el uso del sostén, y esto fue lo que encontraron:

 

  • Una mujer que usa un sostén las 24 horas al día presenta una probabilidad 113 veces mayor de contraer cáncer de mama que una mujer que usa un sostén menos de 12 horas al día.
    “El vínculo estadístico es más significativo que el vínculo que existe entre el tabaquismo y el cáncer de pulmón”, dice Singer.

 

  • Una mujer que nunca usa un sostén presenta una probabilidad 21 veces menor de contraer cáncer de mama que una mujer de la población en general.

 

Singer ha formulado la hipótesis que los tirantes, los paños laterales, las varillas y demás estructuras de esta prenda impiden el drenaje del sistema linfático, el cual ayuda a eliminar toxinas y productos de desecho de las células.

Entre más tiempo usas sostén, más horas se quedan esas toxinas atrapadas en tus senos. El resultado final, después de muchos años de usar sostén, puede ser un tumor en el seno, dice Singer.

Está por demás decir que la institución médica no ha aceptado esta teoría. “El modelo médico actual de la causa del cáncer de mama es bioquímico y genético e ignora el simple hecho mecánico de lo que la constricción causada por las prendas de vestir puede hacerle al cuerpo”, dice Singer. Sin embargo, hay algunos doctores en medicina alternativa que piensan que la teoría de Singer podría ser cierta.

“Los sostenes y otras prendas de vestir entalladas pueden impedir el flujo del líquido linfático hacia afuera del seno -dice el Dr. Michael Schachter, director del Centro Schachter de Medicina Complementaria en Suffern, Nueva York-.

Por lo tanto, el uso de un sostén podría contribuir al desarollo de cáncer de mama al impedir el drenaje linfático y permitir que las sustancias químicas tóxicas se queden atrapadas en los senos.  La moraleja de las investigaciones de Singer es:

“Usa el sotén lo menos posible”

Para prevenir la enfermedad, él aconseja que las mujeres prueben este experimento, el cual no representa riesgo alguno y es gratuito, ya sea dejando de usar un sostén, o bien, usándolo menos de 12 horas al día (lo que definitivamente significa dormir sin sostén).

También recomienda evitar los sostenes con varillas y otros componentes tiesos que amoldan el seno, así como sostenes que levanten el seno.

Cuando estés seleccionando uno, asegúrate de que sea la talla correcta. Una sugerencia de Singer y Grismaijer es que no te quede demasiado apretado: cuando te lo pruebes, desliza dos dedos debajo de los tirantes y los paños laterales. Si el sostén te queda bien, deberás poder deslizar tus dedos con facilidad. También, es importante que el sostén no deje marcas ni hendiduras en la piel. Si lo hace, esto significa que te queda demasiado apretado.

Las mujeres necesitan comprender que el uso del sostén es un fenómeno cultural, no uno natural

 

 

 

 

⇒ Con información del Libro Curas Alternativas de Bill Gottlieb, autor de nuevas alternativas para curarse naturalmente

 

Denisse Espinoza

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza