También conocido como: elote, mazorca, abatí, choclo, guate, malajo, entre otros... Es uno de los cereales más abundantes y populares en el mundo, base de alimentación de muchos hogares latinoamericanos. "Este es un producto que brinda los nutrientes necesarios (energía, proteína y fibra) para poder llevar a cabo todas las actividades diarias”, asegura Andreina Ceballos, Nutricionista y vocera de Alimentos Polar.


Su origen está en los pueblos indígenas, del centro de México, hace más de diez mil años, y fue introducida en Europa, en el siglo XVIII. Hoy en día, es el cereal que más se produce en el mundo, por delante del trigo y del arroz. La palabra maíz significa literalmente, lo que sustenta la vida.

Su consumo aporta innumerables beneficios para la salud, pero para resumirlo, nos vamos a centrar en diez:

Vitaminas

 

 

El maíz es muy completo en vitaminas, y su consumo es fundamental para que se desarrolle de manera adecuada nuestro sistema nervioso. Es rico en vitamina A, importantísima para la vista y muy recomendable para las mujeres embarazadas, ya que contribuye al crecimiento integral del feto.

 

Fibra

 

 

Es una fuente importante de fibra, como se puede comprobar ya que contribuye a regular la digestión, ésta es una de sus grandes virtudes, la glucosa, y también los niveles de colesterol en el cuerpo. Disminuye el riesgo de que suframos enfermedades cardiovasculares. Una dieta en la que incluyamos maíz, contribuirá a que en nuestros próximos análisis de sangre tengamos unos resultados satisfactorios.

 

Previene el cáncer de colon

 

 

Una de sus grandes ventajas es su capacidad para intentar prevenir enfermedades, como diferentes tipos de cáncer, siendo el de colon el más frecuente que puede frenar. Esto se debe a que contiene una gran cantidad de ácido fólico que ayuda a que tengamos un cuerpo más sano y más fortalecido de cara a diferentes tipos de enfermedades.

 

Disminuye el riesgo de infarto

 

 

Una dieta abundante en maíz, puede contribuir a que disminuya el riesgo de sufrir ataques al corazón. La vitamina B1 disminuye la homocisteína y reduce el riesgo de padecer ataques cardiovasculares. El maíz es rico en antioxidantes, que como su propio nombre indica, impiden que las grasas se oxiden. Los antioxidantes evitan de este modo que se degraden los vasos sanguíneos. Del mismo modo, también baja el riesgo de sufrir un derrame cerebral, también por las cantidades de vitamina B1 que aportan disminuyendo la homocisteína.

 

Combate el estrés

 

 

El maíz genera un ácido, llamado pantoténico, que contribuye a que se regule, y sobre todo, se active la función de las glándulas suprarrenales, por lo que puede contribuir a combatir el estrés y a reducirlo. Algo especialmente importante, en el estilo de vida del siglo XXI tan ajetreado en algunos lugares, y que nos deja tan poco tiempo al esparcimiento y al tiempo libre.

 

 

Controla la diabetes

 

 

Entre todos los beneficios que produce la ingesta de maíz, a parte de los ya nombrados, combatiendo diversas enfermedades, tenemos que incluir el hecho de que puede ser un gran controlador de la diabetes, pero especialmente de aquella que no depende de la insulina. No solo de la hipertensión se protege uno cuando toma maíz, ya que tiene numerosas propiedades este cereal que generan un gran bienestar en nuestro cuerpo y mejoran nuestra salud notablemente.

 

Previene la anemia

 

 

El maíz ayuda a prevenir la anemia causada por una deficiencia de estas vitaminas . También tiene un nivel significativo de hierro, que es uno de los minerales esenciales necesarios para formar nuevos glóbulos rojos; una deficiencia de hierro también es una de las causas principales de la anemia.

 

 

Incrementa la energía

 

 

El maíz se considera un vegetal con almidón ya que contiene una gran cantidad de carbohidratos que le proporcionan energía a corto y largo plazo. También aseguran el correcto funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. Una taza de maíz proporciona alrededor de 29 gramos de carbohidratos. Esto es particularmente beneficioso para los atletas ya que requieren más carbohidratos para optimizar el rendimiento del ejercicio.

Además, el maíz es un carbohidrato complejo por lo que se digiere a un ritmo lento, lo que le proporciona niveles de energía equilibrados que están libres de picos y bajadas. Es aconsejable comer maíz un par de horas antes de hacer ejercicio para obtener una energía duradera.

 

 

Reduce el colesterol LDL

 

 

Según varios estudios, el consumo de aceite de cáscara de maíz reduce el colesterol LDL (malo) en plasma al reducir la  absorción de colesterol  en el cuerpo.

Esta reducción en el colesterol LDL no significa una reducción en el colesterol HDL (bueno), que puede tener efectos beneficiosos en el cuerpo. Además, debemos incluir la reducción de las enfermedades del corazón, la prevención de la aterosclerosis y la eliminación general de radicales libres en todo el cuerpo.

 

 

Promueve el crecimiento

 

 

El maíz es rico en componentes de vitamina B , especialmente tiamina y niacinaLa tiamina es esencial para mantener la salud del nervio y la función cognitiva. La deficiencia de niacina conduce a la pelagra; una enfermedad caracterizada por diarrea, demencia y dermatitis que se observa comúnmente en individuos desnutridos. Además es una buena fuente de ácido pantoténico , que es una vitamina esencial para el metabolismo de carbohidratos, proteínas y lípidos en el cuerpo.

 

 

 

⇒ Con información de Viviendo Sanos, Natursan y Lifeder

Denisse Espinoza

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
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