Para que aproveches al máximo los beneficios de las frutas y evites que perjudiquen tu digestión, es necesario saber cuáles son los tipos de fruta y la combinación más saludable para el organismo.

Comer frutas, además de nutritivo, es sencillamente delicioso. A través de sus sabores exóticos, ácidos y dulzones transmiten fuentes de nutrientes y energía, tales como la fibra, antioxidantes y vitaminas.

A pesar de ser un alimento de fácil digestión, muchas veces el estómago no soporta la fruta a una hora del día, esto sucede porque la fructosa natural de la misma es azúcar que nutre al cerebro y al páncreas. No causa fermentación siempre y cuando se lo combine correctamente.

Es recomendable evitar mezclar la fruta con otros alimentos porque el azúcar de las frutas fermentará el complemento con el que se le combine, causando descomposición prematura e indigestión.

Lo ideal es comerlas solas y con el estómago vacío, esperando a que hagan digestión (aproximadamente media hora) para consumir otro tipo de alimentos.

Por ejemplo, unir pan o guisados con jugo de naranja no es lo mejor para la digestión, ya que la naranja fermentará los alimentos afectando al hígado. De modo que el cuerpo, a la larga, pueda debilitarse y esté más propenso a otro tipo de enfermedades.

Para aprovechar al máximo sus beneficios es necesario saber cuáles son los tipos de fruta y la combinación más saludable  para el organismo:

 

Tipos de frutas

  • Frutas neutrales: manzana
  • Frutas dulces: plátano, durazno, higo, mamey, pasas, sandía, caña
  • Frutas semidulces: mango, papaya, pera, uvas rojas, duraznos (dulces), guanábana
  • Frutas ácidas: fresas, guayaba, limón, moras, frambuesas, arándano, piña, toronja (pomelo), zarzamora, mandarina
  • Frutas semiácidas: ciruela, kiwi, uvas verdes, capulí, bayas, níspero, tejocote

 

Combinación:

Puedes mezclar las frutas ácidas con las semiácidas, las dulces con las semidulces. Evita entreverar más de tres tipos de frutas a la vez, de modo que no sobrecargues la digestión estomacal. Como por ejemplo: un licuado de piña con limón y guayaba (frutas ácidas), licuado de plátano con pera o papaya (frutas semidulces), licuado de jugo de naranja con fresas (frutas ácidas).

Importante:

No agregues azúcar blanca o refinada porque arruinas las cualidades nutricionales de la fruta.

 

 

 

* Con información de Ecoosfera

Denisse Espinoza

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza