Un exceso de presión, frotación o compresión sobre la piel delicada de tus pies puede causar un callo o callosidad, es decir, una bola o capa de piel gruesa, dura y muerta, que produce mucho dolor. Estos aparecen generalmente en los dedos de los pies y las callosidades en la planta de los pies.

Stephanie Tourles ha tenido que lidiar con callosidades gruesas y duras gran parte de su vida. «Mis pies requieren de mucho mantenimiento», dice la cosmetóloga, reflexóloga y herbolaria con licencia de West Hyannisport, Massachusetts.

Pero ahora los tiene bajo control; sus pies están tersos y prácticamente libre de callosidades. Su secreto es un limpiador especial que utiliza para suavizar y remover las callosidades.

Estos son los cinco pasos de su estrategia:

 

1.- Comienza preparando tu limpiador suavizante de callosidades

 

Ingredientes:
  • Sal marina
  • Aceite de caléndula
  • 3 gotas de aceite esencial de naranja (china), lavanda (alhucema, espliego), geranio, menta (hierba buena) o menta verde.
Procedimiento:

Combina la sal, el aceite de caléndula y cualquier aceite aceite esencial que hayas escogido en un tazón (recipiente) pequeño hasta que los aceites hayan cubierto toda la sal.

El aceite de caléndula humecta la piel y la ayuda a sanar más rápido, dice Tourles. Los aceites de menta, menta verde y naranja son muy estimulantes.

Son una manera increíble de empezar el día si vas a utilizar el limpiador e la mañana.

Si lo utilizas antes de irte a acostar, prueba el aceite esencial de lavanda o geranio, ya que ambos son muy relajantes.

 

2.- Tres veces por semana llena una palangana ó recipiente con suficiente agua caliente

Debes llenarlo para que te cubra los pies hasta los tobillos, agrégale una taza de vinagre de manzana t remoja tus pies en el agua durante 10 o 15 minutos.

Los ácidos frutales naturales que contiene el vinagre ablandará de inmediato cualquier tipo de piel dura, dice Tourles.

 

3.- Después de remojarte los pies, realiza un masaje en las callosidades

Usa el limpiador y realiza presión de manera firme y uniforme. Ejecuta el masaje durante un mínimo de dos a tres minutos en cada pie, pero siente la libertad de darte un masaje con el limpiar durante el tiempo que gustes.

 

4.- Enjuágate los pies con agua tibia y sécalos frotando con una toalla áspera.

 

5.- Date un masaje con aceite de ricino en cada callosidad

También conocido como higuerilla, castor oil, entre otros. Una vez realizado el masaje con el aceite ponte un par de calcetines o medias. «El aceite de ricino realmente ayuda a curar la piel reseca, dice Tourles, porque es muy espeso y se queda mucho tiempo después de aplicado».

 

 

 

 

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza