Diariamente se desperdician enormes cantidades de alimentos que podrían sido consumidos o se les podría haber dado otro uso. Disminuir los desperdicios requiere cambios en el comportamiento de los consumidores.


Como afirma la Organización para la Alimentación y la Agricultura, “es necesario darle un uso apropiado y beneficioso a los alimentos seguros que se desechan en la actualidad”.

Se estima que el desperdicio de alimentos aumentará con el crecimiento de la población, la demanda de alimentos y el aumento de la riqueza.

La industria alimentaria, los comercios minoristas y los consumidores deben concienciarse y tomar medidas al respecto. Unas pocas medidas de eficiencia no solo resultarían beneficiosas únicamente para tu bolsillo, sino que tendrían resultados positivos a nivel mundial.

El papel que tú desempeñas es vital para evitar el desperdicio de alimentos. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que este año lleva por lema,“Siete mil millones de sueños, un solo planeta”. Consume con moderación”,  encuentra una serie de tips, consejos, trucos e ideas, para reducir los desperdicios de comida en casa.

 

1. Compra lo que realmente necesitas
Evita la improvisación y elabora un menú semanal. Planificar el menú semanal es un forma de ahorrar y comprar de forma responsable, además, contribuye a seguir una alimentación más saludable. Mira en el frigorífico y la despensa antes de comprar y piensa los ingredientes necesarios para configurar tu menú.

 

2. Desconfía de las ofertas
No te dejes tentar por las ofertas, sino a casa con más artículos de los necesarios. Tenga en cuenta que tirar comida es tirar dinero.

 

3. No hagas la compra con hambre
Está demostrado que hacer la compras con hambre, aumenta el número de artículos en tu carrito de compras, mucho de ellos sin ser que los necesites.

 

4. Compra los productos a granel
Esto te permite hacer compras del tamaño que quieras según tus necesidades. Puedes hacer compras grandes una vez al mes, o al año, y guardas solo sacos o cajas grandes en la despensa de productos no perecederos. Esto, además te permite comprar cantidades pequeñas para hogares con pocas personas, favorable para evitar el desperdicio de alimentos y evitar generar más residuos.

 

5. Ordena la compra por prioridades
Según sea indispensable o accesorios, Así por ejemplo se llevas prisa, fácilmente podrás concentrarte en solo los productos fundamentales.

 

6. Lee la información que aparece en la etiqueta
Es importante que los consumidores conozcan lo que comen y sean responsables de escoger las opciones más adecuadas de acuerdo con su propio estilo de vida.

 

7. Comprueba la fecha de caducidad
Si no tienes previsto consumir de inmediato un artículo cuya fecha de caducidad se aproxime, escoge otro que caduque más tarde o mejor aún cómpralo el día que vayas a consumirlo.

Ten muy en cuenta la información de las etiquetas: “Fecha de caducidad” indica que ese alimento solo puede consumirse con seguridad hasta la fecha señalada (es la etiqueta que suele figurar en la carne y el pescado).

“Consumir preferentemente antes de:” indica que ese producto mantendrá la calidad esperada hasta la fecha señalada, que la fecha de consumo preferente de un producto ya haya pasado no quiere decir que no sea seguro.

 

8. Compra frutas y verduras de temporada
Las frutas y verduras de temporada son excelentes porque sus cualidades organolépticas son mejores: olor, sabor, textura… Están en su mejor momento y sus precios son más económicos.

 

9. Mantén la nevera en orden
Comprueba las juntas del frigorífico y la temperatura del interior. Para garantizar la frescura y longevidad de los alimentos, debes conservarlos a una temperatura comprendida entre 1 y 5º C.

 

10. Almacena los alimentos
Sigue las instrucciones que figuran en el envase. Es importante conocer si necesitan frío y se tienen que almacenar en la nevera o en el congelador o en simplemente en la  despensa.

 

11. Rota los alimentos
Cuando compres alimentos ponlos adelante, los que ya estaban en el frigorífico y la despensa colócalos detrás de aquellos que acabas de comprar, así evitas el riesgo de almacenar productos con moho.

 

12. Sirve cantidades pequeñas de comida
De esta forma muestras que todos pueden repetir una vez que se hayan acabado lo que tienen en el plato.

 

13. Aprovecha los restos
En lugar de tirar a la basura los restos de comida, utilízalos para la comida del día siguiente, aprovéchalos como ingredientes para la cena de ese día o congélelos para otra ocasión.

La fruta demasiado madura puedes usarla para hacer batidos o tartas, mientras que las verduras que empiezan a ponerse marchitas pueden aprovecharse para cremas o sopas.

 

14. Convierte los residuos en abono para el jardín
Siempre habrá residuos que haya que desechar, así que ¿por qué no hacer compost con las cáscaras de frutas y verduras?

En pocos meses obtendrá un excelente abono para las plantas. Los residuos de comida preparada pueden aprovecharse con un compostador doméstico. Solo hay que depositar los residuos, cubrirlos con una capa de microbios especiales y dejar que fermenten. El producto resultante puede utilizarse para abonar el jardín o las plantas del interior.

 

 

 

 

⇒ Con información de Conciencia Eco

 

Denisse Espinoza

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
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