Los snacks son productos que se consumen ampliamente en el mundo y que varían de acuerdo al lugar donde se los deguste, así como su cultura y tradiciones. No obstante su popularidad, en Occidente la industria alimentaria actualmente se ha encargado de crear un sinnúmero de opciones muy sabrosas pero nada saludables.

Estos productos son ampliamente consumidos entre comidas por niños y adultos, son clásicos en fiestas y reuniones, e incluso en muchísimos casos constituyen la base de las loncheras infantiles, llegando a convertirse en una parte importante de la cultura alimentaria de las familias occidentales por su sabor y practicidad.

Es por ello que, más allá de su buen sabor, es importante y necesario conocer de qué están hechos los snacks que consumes habitualmente y para ello, como siempre, te recomiendo leer las etiquetas nutricionales que detallan los ingredientes que contiene cada producto.

Los snacks más populares son sin duda las papitas fritas, los bocaditos de maíz (como los Nachos, Tostitos, Ronditos, etc.), las barras de chocolates y las galletas. En la infografía que hemos preparado y te presentamos a continuación se detallan los más peligrosos ingredientes que he encontrado en ellos y sus efectos en tu salud:

 

SNAK

Estos productos tienen en común que contienen gran cantidad de aditivos alimentarios, sal, azúcar, un alto porcentaje de grasas saturadas –es decir de grasas malas-, y son hipercalóricos ya que una pequeña porción de ellos aporta gran cantidad de calorías provenientes del azúcar y la grasa. Técnicamente, estas características obligan a definir o encasillar a los snacks como ‘comida chatarra’.

La industria de la ‘comida chatarra’ es muy rentable para quienes la producen, ciertamente, y solo en Latinoamérica la población invirtió el año pasado más de 30 mil millones de dólares en snacks, y a nivel global el gasto superó los 347 mil millones de dólares.

Estos snacks –y la comida chatarra en general- no son recomendables para niños y adultos de forma regular; de hecho, recomiendo firmemente no consumirlos y buscar opciones naturales, deliciosas y saludables. Para ello y para que tengan nuevas ideas, la próxima semana les presentaré alternativas naturales e igualmente deliciosas, así como recetas y formas de reemplazar ingredientes dañinos para la salud.

 

 

Andrea Tinoco

Nutricionista de profesión, defensora de la alimentación natural, amante de la vida y de la Tierra, le gusta probar nuevos sabores, aprender sobre culturas ancestrales y conocer lugares diferentes. Cree firmemente que la alimentación puede ayudar a la humanidad a expandir la consciencia y cambiar un modelo de producción a través de los hábitos de consumo.
Andrea Tinoco