Rutinas de aseo para proteger la salud de tu mejor amigo

Cuidar la salud de tu perro significa también cuidar su aseo. Es de suma importancia, más allá de velar por el orden y los olores de nuestra casa, estar pendientes de la higiene de nuestra mascota porque la falta de limpieza puede provocar problemas en su piel, ojos, oídos, órganos internos, etc. Además los estamos librando de posibles infecciones y enfermedades provocadas por parásitos.

Como puedes ver uno de los aspectos más importantes a cuidar de nuestra mascota será siempre su limpieza, por lo tanto te damos algunas pautas para mantener la higiene del perro en casa.

 

Cuidado de  boca y  dentadura

 

 

La mayoría de las visitas al veterinario están causadas por problemas en la boca y en los dientes. La enfermedad periodontal es un mal muy frecuente que afecta a los dientes y a la cavidad oral. Y no solo eso. Además, nuestros perros pueden tener las encías sensibles y llegar a tener problemas de gingivitis o periodontitis, pueden causarle problemas de salud graves.

Generalmente, estas enfermedades las provoca, precisamente, una mala higiene, lo que conlleva la aparición del sarro. Por este motivo, debemos estar atentos a su boca y observar si hay síntomas como inflamaciones en la encía, halitosis, placa bacteriana, pérdida de piezas dentales o pus.

¿Cómo se pueden prevenir estos problemas?

Cuidando su salud dental, realizando una higiene adecuada y acudiendo al veterinario para hacer las revisiones periódicas.

A partir de las 6 semanas tenemos que ir empezando a acostumbrar al cachorro a que la práctica de la limpieza bucal será algo habitual a lo largo de su vida. Para llevarla a cabo, debemos envolvernos una gasa en el dedo índice y hacer movimientos circulares siguiendo este orden: molares, premolares e incisivos.

Pasados los días, cuando el cachorro ya se encuentre tranquilo, podremos empezar a utilizar pasta dentífrica especial para perros porque se la pueden tragar sin enjuagar (la nuestra les hace daño al estómago). Finalmente, usaremos cepillos de dientes para perros o infantiles.

 

 

Cuidado del pelo y la piel 

 

 

¿Sabías que un pelo sucio es una fuente de problemas tan graves como los parásitos, la sarna, las alergias o la dermatitis?

Por tanto, lo primero que debes tener en cuenta es la importancia del cepillado. Además de dejar su pelo con un aspecto más aseado y limpio, un buen cepillado diario ayudará a eliminar nudos, pelo muerto, ácaros y ciertos parásitos.

Para hacerlo, empieza por eliminar el pelaje muerto con un cepillo de cerdas metálicas. Realiza movimientos suaves en sentido contrario al nacimiento del pelo, sobre todo en aquellas zonas donde hay más cantidad (cola, zona trasera de las patas, etc.). Después, cepillamos normalmente todo el cuerpo hasta conseguir dejar el pelo aseado y peinado.

Respecto al baño, puedes hacerlo desde los dos meses de edad. Se recomienda bañarlos una vez al mes siguiendo estos pasos:

1.- Relaja a tu mascota acariciándola. Asegúrate de que la temperatura del agua es agradable.

2.- Moja con agua el cuerpo de tu mascota (la cabeza no) hasta que todo su pelo esté completamente mojado.

3.- Aplica el champú y masajea todo su cuerpo, evitando la cabeza.

4.- Enjuaga hasta que el agua salga totalmente limpia para evitar la irritación de su piel.

5.- Seca suavemente el pelo con una toalla.

6.- Cepilla a tu mascota para evitar los enredos y darle una imagen aseada y limpia.

Pero, además del cepillado y el baño, debes saber que puedes encontrar en el mercado productos que ayudarán a tu perro a tener una piel y un pelo cuidados.

Por último, es importante que tu perro esté muy bien hidratado, ya que esto le ayuda a combatir la sequedad de la piel. ¡Haz que disponga siempre de agua fresca, limpia y abundante.

 

 

Cuidado en la limpieza de orejas

 

 

Con la limpieza frecuente de las orejas y oídos de nuestros perros podremos evitar otitis y posibles infecciones.

Para proceder, podemos ayudarnos de un bastoncillo para los oídos y unas gotas del limpiador de Oídos de Frontline Pet care. Debes levantar la oreja para limpiar la parte exterior de la cara interna de la oreja, suavemente pero sin miedo, ya que, al estar el algodón hidratado, nuestro perro no sentirá ninguna molestia.

A continuación, introducimos el bastoncillo hacia la parte interna del oído y ligeramente inclinado hacia abajo. Podemos hacerlo tranquilamente porque los oídos de nuestras mascotas no son como los nuestros, sino que terminan en forma de ‘L’, por lo que el bastoncillo nunca le va a hacer daño.

Para terminar, un pequeño masaje y ¡ya lo tenemos!

 

 

Cuidado de una zona sensible: los ojos

 

 

Los ojos son órganos sensibles a los que debemos prestar una atención especial ya que son propensos a padecer infecciones. Vigílalos y acude al veterinario si notas variaciones como hinchazón, enrojecimiento, exceso de legañas o de lagrimeo, mucosa verdosa, sequedad, etc.

Para mantenerlos limpios debes ocuparte diariamente de limpiárselos con una gasa esterilizada y limpiador ocular de Frontline Pet Care. Sencillamente, tienes que retirar las lagañas presionando suavemente la gasa contra el lagrimal del ojo del animal, para que esta se empape y ablande. Cuando la lagaña esté húmeda, quítala haciendo un movimiento desde el lagrimal hacia abajo y hacia afuera.

Recuerda que cuando termines un ojo y comiences con el otro, debes tirar la gasa y utilizar una nueva para no llevar impurezas, suciedad o bacterias de un ojo al otro.

Ni que decir tiene que tenemos que tener bien limpia la habitación y las zonas donde suelen estar nuestros mejores amigos. Asimismo, hay que airear todos los días su cama o colchón y lavarlo al menos una vez a la semana.

Y, por supuesto, ¡no descuides nunca las visitas rutinarias al veterinario para hacerle las revisiones y vacunaciones!

 

 

 

⇒ Con información de Mascotas Facilisimo y Mis Animales

Denisse Espinoza