Meditar no significa liberarse de los pensamientos. La mente se aquieta cuando uno deja de alimentar esos pensamientos, al reconocerlos y dejarlos ir, cuando se contempla la respiración tal y como surge, cuando se contempla lo que acontece sin controlarlo y sin identificarse.

Cuando no hay intervención del ego o mente, la calma surge espontáneamente. Cuando el ego quiere sentir una u otra sensación, quiere dejar de pensar, quiere convertirse en otra cosa, entonces aparece la tensión, entonces la calma se ausenta ante las perturbaciones.

Para lograr la calma de la mente y terminar con patrones mentales que nos hacen sufrir, te recomiendo que medites.

Alcanzas la calma que necesitas para ser una persona serena y plena.

Alicia [email protected]

Abogada, escritora, actriz, artista plástica, estudiosa de filosofías orientadas a la realización del ser y maestra de meditación
Alicia auarmat@hotmail.com