El Año Nuevo es una buena ocasión para tomar decisiones y adoptar un estilo de vida más saludable, pero para el final de la primera semana de enero, incluso las mejores intenciones pueden comenzar a evaporarse.

Una investigación publicada esta semana en ‘ecancermedicalscience‘ puede proporcionar la motivación necesaria para seguir con ello: las decisiones saludables que tanto se han ganado con esfuerzo pueden llevar a una reducción total de alrededor de un tercio en el riesgo de cáncer.

Investigadores dirigidos por el profesor Peter Elwood, de la Universidad de Cardiff, Reino Unido, examinaron datos preliminares del Biobanco de Reino Unido, un estudio prospectivo de medio millón de sujetos. Ordenaron los datos para identificar comportamientos saludables, como no fumar, mantener un índice de masa corporal (IMC) bajo, participar en actividades físicas regulares, llevar una dieta saludable y limitar el consumo de alcohol, comparándolos con el riesgo de cáncer durante varios años.

En conjunto, la recopilación de comportamientos saludables contribuyó a una reducción total de alrededor de un tercio en el riesgo de cáncer y posiblemente a una mayor disminución en la mortalidad por cáncer.

Estos resultados pueden no sonar sorprendentes, ya que la mayoría de las personas son conscientes de que los comportamientos saludables tienen algún beneficio general; de lo contrario, no serían ‘saludables’.

El verdadero problema es traducir la vaga idea de que las elecciones de estilo de vida son ‘buenas’ en pruebas útiles, que es lo que proporciona este estudio.

Y después viene el desafío de traducir esta evidencia a recomendaciones útiles (y realistas). «Tal vez el consejo de adoptar un comportamiento saludable adicional es el mensaje más aceptable para la mayoría de los sujetos», afirma el profesor Peter Elwood, de Cardiff.

«En nuestro estudio, cada comportamiento saludable adicional se asocia con una reducción de alrededor del 8 por ciento en el cáncer, independientemente de los efectos de los otros comportamientos. El mensaje que podemos llevar a casa es que los comportamientos saludables pueden tener un beneficio verdaderamente tangible», apunta.

El profesor Elwood agrega: «Un estilo de vida saludable puede tener beneficios adicionales a la reducción del cáncer: no cuesta nada, no tiene efectos secundarios indeseables … ¡y es mejor que cualquier píldora!».

 

 

⇒ Con información de Ecoticias, Ecancer.org

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza