Para calmar tu mente y entrar el estado de meditación es necesario que tu mente no vaya saltando de pensamiento en pensamiento.

Para que esto no suceda, a veces tienes que poner un poco de concentración en lo que denominamos un objeto focal, por ejemplo: la respiración, la llama de una vela, un perfume, una imagen que no cambia.

Así comienzas un proceso biológico en el cerebro, en el cual el hemisferio izquierdo, que es el que focaliza, el razonador, el lógico; va disminuyendo su actividad y al mismo tiempo el hemisferio derecho activa sus potencialidades, como la creatividad, la visión holística, la intuición, el sentido del tiempo presente.

Estas potencialidades se comienzan a instalar en tu vida y vas a ser más creativo e intuitivo, menos estructurado y sobre todo, mejor persona.

Medita para disminuir el sufrimiento y tener una forma de vida que te haga feliz.

Alicia [email protected]

Abogada, escritora, actriz, artista plástica, estudiosa de filosofías orientadas a la realización del ser y maestra de meditación
Alicia auarmat@hotmail.com