A estas alturas del camino y con una población que llega a dimensiones inéditas (y cuyo común denominador es el consumo desmesurado de recursos) el mundo conlleva, entre muchas otras paradojas, el que aún existan desechables no biodegradables.

La producción de basura es uno de los enormes lastres que la sociedad actual enfrenta. Es por ello que algunas mentes se han dado a la tarea de resolverlo, como la de Alex Henige, CEO de reuse.reduce.grow, quien creó un vaso cuyo material es 100% biodegradable y que además guarda en su interior semillas para plantar árboles.

“Vi un montón de basura al lado de la carretera y pensé: ¿qué tal si cada uno de estos residuos fuese una planta?”, recuerda.

La información en el vaso está impresa con ácido poliláctico, compuesto a partir de materiales 100% reciclables. Su diseño permite albergar semillas de diferentes tipos y las altas temperaturas hacen que el vaso se descomponga y de paso al crecimiento de una planta.

Como comparativo, un vaso desechable común tarda entre 5 y 50 años en descomponerse y el suyo entre 90 y 180 días.

 

El vaso que se convierte en árbolPlanta un vaso, planta un árbol

Posted by El Huffington Post on viernes, 26 de febrero de 2016

 

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza