Donde la escasez y limitación parecen ser el impedimento hacia la libertad, una palabra cálida imparte Amor, un toque en el hombro da ánimo, el brillo de una mirada da confianza, la empatía lleva a la generosidad. Todo eso forma una cadena firme que trasciende los días y los años.

Hay circunstancias en las que uno se siente de manos atadas, es decir, queriendo ayudar sin poder, ya sea por lejanía, tiempo u otros. Sin embargo, nada lo puede privar a uno de desear el bien, pensar en el bien.

Mirando hacia atrás, hubo una experiencia que nos dejó una gran lección, a mis padres y a mí. En la época universitaria, mi abuela sufrió un accidente el cual la dejó postrada en el hospital; como el horario de visita era muy restringido, siempre me quedaba con la sensación de querer estar más rato con ella. Sucedió que una noche comencé a pensar mucho en ella. Como sabía que no podía ir a verla ni llamarla, comencé a pensar en los atributos del Amor ilimitado, como por ejemplo: que el Amor está en todas partes por ende, ella estaba rodeada de Amor divino, protegiéndola y cuidándola.

Al día siguiente, mis padres fueron a visitarla en la mañana y ella les dijo con mucha alegría: “Claudia vino y se quedó acompañándome toda la noche.” Más allá de la impresión que a ellos y a mí nos dio, fue la efectividad de cuando uno se conecta con un sentido más espiritual, en donde sí se puede ayudar y hacer el bien.

Me pareció interesante cuando leí en el libro Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras, escrito por Mary Baker Eddy, lo siguiente:

“ ‘La voz callada y suave’ del pensamiento científico se extiende sobre continentes y océanos hasta los confines más remotos del globo.” Y también: “Comprender que la Mente es infinita, que no está limitada por la corporalidad, no depende del oído y del ojo para oír y ver ni de los músculos y los huesos para la locomoción, es un paso hacia la ciencia-Mente, por medio de la cual discernimos la naturaleza y la existencia del hombre.”

Creo que uno de los mayores regalos de la vida, es tener la libertad de pensar y ¿qué mejor si se hace para bien de un ser querido, un grupo de personas o la humanidad?

El uso de esta herramienta comprueba que todo lo bueno es posible para el Amor ilimitado.

 

 

 

 

 

Claudia Honorato

Representante del Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Chile y colaboradora de IntiNetwork
Claudia Honorato