Si tienes el cutis graso, con poros medianos a grandes, una apariencia brillante y una tendencia a tener espinillas e imperfecciones, quizá tu alimentación necesita incluir más grasa del tipo que contiene ácidos grasos.

«Hay dos maneras de lidiar con el cutis graso, externa e internamente», dice Joni Loughran, una estilista, cosmetóloga y aromaterapeuta de Petaluma, California.

Estos son algunos tratamientos que recomiendan los profesionales en terapias alternativas.

 

 

  • Aceite de semilla de lino: imprescindible para un cutis sano

«Todos mis clientes toman un suplemento de cuando menos una a tres cucharaditas al día de aceite de semilla de lino (linaza, flaxseed), que es un aceite rico en ácidos grasos», dice Loughran. Estos ácidos grasos, que se encuentran en los aceites vegetales y aceites de semillas, son untar qué tipo de cutis tenga.

 

 

  • Alimentos: reduce las grasas saturadas

«Las personas que comen grandes cantidades de carne roja y productos lácteos, los cuales están repletos de grasas saturadas, pueden terminar con un cutis más grasos, poros tapados y más imperfecciones», dice Loughran. Entonces, para tener un cutis más sano, coma más frutas y verduras frescas, cereales integrales, frijoles (habichuelas), frutos secos, semillas y pescado y coma menos alimentos con grasa saturada.

 

 

  • Lecitina: descomponga las grasas en tu cuerpo

El suplemento alimenticio llamado lecitina (lecithin) puede ayudar a emulsificar o descomponer las grasas saturadas en tu cuerpo para que no hagan que el cutis se vuelva más grasoso, dice Loughran. Sigue la dosis recomendada en la etiqueta del producto.

 

 

  • Aromaterapia: un limpiador natural

Un tratamiento excelente para el cutis graso e hiperactivo consiste en agregar una gota de aceite esencial de neroli a un poco de agua floral de lavanda (alhucema, espliego, lavender) y rociarse el cutis con esta mezcla varias veces al día, dice Barbara Close, una aromaterapeuta y herbolaria de East Hampton, Nueva York.

«La lavanda tonifica y limpia el cutis, explica. Mientras que el neroli se considera un tónico para la piel, penetra en ella y ayuda a regular la producción de sebo o grasa. Si hay demasiado sebo, el neroli puede ayudar a normalizar su producción».

 

 

  • Hierbas: la infusión tonificante perfecta

«Yo recomiendo usar la infusión herbaria suave y astringente (que cierra los poros), como la de milenrama (real de oro, alcaina, yarrow), salvia (sage) o menta (hierbabuena, peppermint), para eliminar los remanentes de limpiador y suciedad que hayan quedado sobre el cutis», dice Stephanie Tourles, una cosmetóloga con licencia, reflexóloga y herbolaria de West Hyannisport, Massachusetts. Estas son las instrucciones:

Hierve una taza de agua y retira la cacerola del fuego. Agrega una cuchara de hierba seca o dos cucharadas de hierba fresca, tapa la cacerola y deja la mezcla en infusión durante 30 minutos.

Cuela la infusión, déjala enfriar y luego úsala de inmediato. Guarda la infusión que te haya sobrado en una botella exprimible, la cual podrás tener en el baño durante tres días o en tu refrigerador durante un máximo de cinco días.

«Aplícate esta infusión tonificante con una bolita o cuadrito de algodón cada vez que tu cutis se vea excesivamente grasoso o brille», dice Tourles. Este remedio herbario no resecará tu piel; puedes usarlo hasta diez veces al día. Pero es importante que tomes una precaución, no dejes que entre en contacto con tus ojos.

 

 

  • Aromaterapia: prueba esta loción tonificante dos veces por semana

Los aceites esenciales astringentes son maravillosos para el cutis graso dice Close. Ella recomienda usar esta loción tonificante una o dos veces por semana.

Diluye cinco gotas de aceite esencia de romero (rosemary), geranio (geranium) o enebro (nebrina, tascate, juniper) en una cucharada de algún aceite astringente, como el aceite semilla de albaricoque (chabacano, damasco, apricot) o el aceite de avellana (hazelnut).

Pon tres o cuatro gotas del aceite en una almohadilla de algodón limpia y úsalo para remover suavemente la grasa excedente de tu cutis.

Estos aceites que se usan de base para la mezcla son muy ligeros y no taparán tus poros, ni harán que tu cutis se vuelva más grasoso, ni que te brille más la piel.

 

  • Hidroterapia: calma tus glándulas sebáceas con agua fría

«El agua caliente activa a las glándulas sebáceas, mientras que el agua más fría las tranquiliza», dice Loughran. Después de limpiarte la cara (una vez en la mañana y otra en la noche, siempre con suavidad y nunca con jabón), échate mucha agua fría en la cara.

 

 

  • Hidroterapia: vaporiza tus poros

«La vaporización ayuda a limpiar profundamente el cutis graso», dice Loughram, quien sugiere que lo haga una o dos veces por semana de ocho a diez minutos. Ella prefiere el uso de un pequeño vaporizador facial en lugar del método en que se coloca el rostro sobre una olla con agua caliente.

«Este procedimiento de la olla no produce un vapor suave, continuo y a una temperatura constante, dice. Los pequeños vaporizadores faciales son más seguros y eficaces».

Empieza limpiándote la cara y luego aplica crema para los ojos y pomada para los labios, así proteges esas áreas delicadas. Sigue las instrucciones para usar el vaporizados que hayas comprado. Después de hacerte la vaporización facial, échate agua fría abundante en la cara sécate el rostro dando ligeros golpecitos con una toalla.

 

 

 
⇒ Con información del Libro de Curas Alternativas de Bill Gottlieb, autor de nuevas formas de curarse naturalmente

 

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza