¿Cuándo fue la última vez que sentiste como si estuvieras de vacaciones en tu propia casa? Este debe ser tu refugio y santuario, tu reino, el lugar al que llegas y te relajas después de un día duro de trabajo, donde encuentras la desconexión, el descanso y disfrutas de los tuyos y de lo que te gusta hacer.

¿Cómo conseguirlo? El orden, la luz, las plantas y la decoración son tus aliados. Anota estos cambios a tu alcance que puedes incorporar a tu hogar, dándoles tu toque personal, para hacer de él un lugar cálido y armonioso

 

 

1.- Ordena y bota lo que no uses

 

Arregla el desorden

El desorden puede provocar estrés. De ahí la importancia de que tus cosas no invadan todo el espacio. La doctora Pamela Peek, especialista en psicología, asegura que la falta de organización puede provocar niveles altos de cortisol, conocida como hormona del estrés.

Lo primero es hacer limpieza y deshacerse de todas aquellas cosas que no necesitas. La idea es tener lo que se necesita para vivir y no convertirse en esclavo de lo que sobra.

 

 

 

2.- Almacena en cajas y quita las cosas de la vista

Almacena en cajas y quita las cosas de la vista

Primero te deshaces de lo que no quieres y luego organizas todo aquello que necesitas de modo que el espacio se mantenga visualmente libre. Así evitas lo que se conoce como contaminación visual. Los ambientes caóticos llevan a las personas a un estado de excitación y ansiedad momentánea, que puede traducirse en trastornos de atención, alteraciones del sistema nervioso, estrés por saturación de elementos y colores y mal humor.

Una buena forma para evitarlo es almacenar las cosas en cajas y etiquetarlas convenientemente. De esa forma no te olvidarás de lo que tienen y lo encontrarás con facilidad cuando lo busques.

 

 

3.- Recurre a las flores

Flores en casa

Las flores tienen un impacto inmediato sobre la felicidad y a largo plazo tienen un efecto positivo en los estados de ánimo. Un estudio sobre el impacto visual de las flores realizado en Nueva Jersey determinó que la gente tiende a sentirse menos deprimida y menos ansiosa cuando recibe flores y muestra una mayor sensación de satisfacción con la vida.

Además, ayudan a establecer conexiones íntimas y mejoran el nivel de relación con familiares y amigos.

Combínalas con plantas

No solo sirven para decorar: ofrecen beneficios para la salud y el estado de ánimo, además, incrementan el nivel de concentración.

Uno de sus principales valores es que reducen el estrés. Según un estudio realizado en Países Bajos, la jardinería puede ayudar a combatir el estrés incluso mejor que otras actividades de ocio. También reducen la sensación de fatiga.

 

 

4.- Incorpora elementos curvos a la decoración

 

elementos curvos en la decoración

No se trata de que todos los elementos de tu salón sean redondos pero tampoco es bueno que todos sean cuadrados. Según un estudio realizado en 2009 por Sibel Seda Dazkir, doctora en Diseño y Entorno Humano de la Universidad Estatal de Oregon (EEUU), los muebles de formas sinuosas genera sensación de felicidad y relajación en la gente.

En cambio, las líneas rectangulares provocan frialdad, hostilidad y pocas ganas de quedarse. De ahí que sean más rectos los muebles de los lugares públicos.

 

 

5.- La importancia de la pintura

Pintura

La elección del color es fundamental. Cada tono puede hacerte sentir de una manera, y unos pueden hacer que te encuentres más relajado que con otros.

El libro Psicología del color, Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón, de Eva Heller detalla el efecto de los colores en las personas. Su principal conclusión es que los sentimientos de calma con el color verde, por ejemplo, o de excitación y alegría respecto al rojo, son fruto de “experiencias universales profundamente enraizadas en nuestro lenguaje y nuestro pensamiento”, así lo manifiesta.

Los azules y grises realentizan la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, a su vez buscan tranquilidad y calma.

El rosa pálido puede general el efecto contrario y, si se usa, es recomendable utilizarlo de forma combinada con otros elementos en color gris.

 

 

6.- Sábanas de colores claros

Sabanas

Como no se trata de repintar toda las casa, puedes empezar con pequeños toques en el dormitorio. Las sábanas, cortinas y edredones deberían tener colores planos, neutros, ser lisos o mínimamente estampados. Así, el espacio resultará más acogedor y mucho menos estresante, por lo que podrás descansar mejor.

 

 

7.- Un poco de olor

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Velas, incienso, ambientadores, brumas para almohada… son muchas las opciones que te permitirán darle un toque de olor a tu casaLos beneficios son muchos, ya que a través del olfato se estimula el hemisferio derecho del cerebro, el lóbulo emocional.

 

 

8.- Fomenta la luz natural

Luz natural

No solo evitas encender durante más tiempo las lámparas eléctricas, sino que con la luz natural rindes más, tu estrés disminuye, no alteras tu reloj biológico y por lo tanto, duermes plácidamente, y tu estado de ánimo será mejor.

Durante el día procura que tus cortinas no sean demasiado opacas para que permitan pasar más luz. Mamparas y puertas corredizas de cristal te ayudarán a construir espacios más diáfanos y aprovechar estos beneficios.

 

 

9.- Decora con fotos de familia y momentos alegres

Fotos Familiares

Cada objeto tiene un significado especial para cada persona, son símbolos que personalizan su entorno. Tener a tu alrededor fotografías de las personas que quieres o de momentos felices evocarán emociones positivas.

 

 

 

⇒ Con información de Huffington Post y El Vaso Medio Lleno

 

 

 

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
Denisse Espinoza