Sea Shepherd Conservation Society, una organización ecologista internacional sin ánimo de lucro (ONG) por la conservación de la fauna marina, tiene como misión acabar con la destrucción del hábitat y la matanza de la fauna en los océanos del mundo con el fin de proteger y conservar el ecosistema y las especies. Razón por la que se niega a permitir que el delfín de Māui sufra el mismo destino trágico que la Vaquita mexicana.

Población del delfín de Māui

Solo hallada en Nueva Zelanda, la población del delfín de Māui ha sido diezmada como consecuencia directa de la pesca accidental causada por la pesca de arrastre y las redes de enmalle.

Por esta razón Sea Shepherd decidió adoptar medidas decisivas para defenderlos, pidiendo de manera oficial a la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump que prohíba de manera inmediata todas las importaciones procedentes de empresas pesqueras de Nueva Zelanda, que están llevando a la extinción a esta especie.

El Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional (IWC) estima que solo quedan 57 delfines de Māui — en comparación a los 2,000 que había en 1971. Si no se toman medidas de forma inmediata, desaparecerá para siempre. La CBI, sus principales investigadores, y el gobierno Neozelandés coinciden en que la mayor causa de este preocupante decremento en la población es la pesca accidental causada por las empresas pesqueras Neozelandesas.

Es una desgracia que los consumidores a nivel global de pescado y marisco procedente de Nueva Zelanda estén haciendo que el trágico final de esta especie sea algo inminente.

 

Mercado de pescado de Estados Unidos

Entre los culpables, podemos encontrar al mercado de pescado de EE.UU, que sistemáticamente importa de 25,000 a 50,000 kilos de pargo procedente de Nueva Zelanda al mes. Se sabe que los métodos de pesca utilizados para capturar pargo enreda a los delfines de Māui – y este es solamente un sector de la industria pesquera Neozelandesa de entre todos los que capturan delfines de Māui de manera accidental.

Por suerte, contamos con una herramienta jurídica a nuestra disposición que nos permite presionar para conseguir la prohibición de importación y así alentar al gobierno Neozelandés a tomar acciones de manera inmediata para tratar de salvar al delfín de Māui.

El Acto de Protección de Mamíferos Marinos (APMM) es una ley de EE UU que pretende reducir el número de mamíferos marinos capturados de manera accidental — no solamente en aguas estadounidenses, sino que en todo el mundo.

Habiendo reconocido que EE UU es un importador masivo de pescado, el congreso, mediante el APMM, tomó la decisión de prohibir las importaciones de empresas pesqueras extranjeras que no cumplen con los estándares estadounidenses de prevención de pesca accidental de mamíferos marinos.

Sin lugar a duda, Nueva Zelanda no cumple con estos estándares en el caso de el delfín de Māui. Se estima que en la actualidad de dos a cuatro delfines de esta especie son capturados accidentalmente cada año.

Esta cifra es desconcertante, ya que el Comité Científico de la CBI ha dictaminado lo siguiente: “la muerte prematura a causa del ser humano de tan solo un delfín aumentaría el riesgo de extinción.”

A causa de que el gobierno de EE UU no haya mostrado ninguna iniciativa propia, Sea Shepherd ha presentado una petición urgente a Las Cortes para instar al gobierno a que cumpla con las obligaciones del APMM. Si las agencias estadounidenses pertinentes no dan una respuesta adecuada, Sea Shepherd solicitará una indemnización por la vía judicial.

 

 

⇒ Tomado de Ecoticias 

Denisse Espinoza

Denisse Espinoza

Amante de la naturaleza, la familia, los viajes y las tradiciones de los pueblos originarios. Comunicadora social, Web Master y Community Manager de IntiNetwork, busca encontrar su camino a través de los distintos senderos que el Universo le tiene preparado...
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